La agudización de las contradicciones en el seno de la vieja sociedad peruana ha alcanzado un punto de no retorno con la farsa judicial. La reciente negativa del gobierno de facto, encabezado por el títere José Jerí, a otorgar el salvoconducto a la ex premier Betssy Chávez —quien se encuentra legítimamente asilada en la Embajada de México— no es un simple incidente diplomático. Es la manifestación más cruda de un Estado burgués que, en su fase de descomposición y putrefacción, recurre al terror abierto para aplastar cualquier disidencia que amenace sus intereses de clase.
La amenaza de una invasión policial a una sede diplomática extranjera nos recuerda a los momentos más oscuros de las dictaduras del Cono Sur, confirmando que el fascismo no es una anomalía, sino el mecanismo de defensa final del capital en crisis.
La Superestructura Jurídica como Apéndice de la Reacción
Como nos enseñó el camarada Lenin en su obra ¿Qué hacer?, y reforzando su análisis sobre el Estado, no podemos permitirnos ilusiones infantiles sobre la «imparcialidad» de las instituciones burguesas. El Poder Judicial y la Fiscalía en el Perú no operan bajo una lógica de justicia abstracta o neutralidad técnica; funcionan como el brazo armado legalizado de la clase dominante, la gran burguesía limeña y los terratenientes modernos.
La persecución contra Betssy Chávez bajo la carátula de «rebelión» es un absurdo jurídico, pero una necesidad política para el régimen. Quienes hoy la acusan son los mismos que instauraron una dictadura cívico-militar, violando la voluntad popular expresada en las urnas. Este proceso es un claro ejemplo de Lawfare (guerra jurídica), utilizado para inhabilitar políticamente a los dirigentes que, con todas sus contradicciones y limitaciones, osaron cuestionar el status quo. El asilo concedido por México es, en esencia, un reconocimiento internacional de que en el Perú no impera el Estado de Derecho, sino una maquinaria de venganza oligárquica.
El Análisis de las Contradicciones: Pueblo vs. Bloque de Poder
Siguiendo el luminoso análisis de Mao Tse-tung en Sobre la práctica y la contradicción, es imperativo identificar la contradicción principal en este momento histórico concreto. El conflicto actual no se reduce a una disputa entre un gobierno y una ex funcionaria. Es la expresión de la contradicción antagónica entre las masas populares (campesinos, obreros, estudiantes y sectores progresistas) y el bloque de poder hegemónico (la alianza entre el capital financiero, la prensa concentrada, la cúpula eclesiástica y la fuerza bruta policial-militar).
El régimen de Jerí actúa con la desesperación propia de un «tigre de papel». Rugen con amenazas de violar la Convención de Viena e intervenir militarmente la embajada mexicana, intentando proyectar una imagen de fortaleza y autoridad. Sin embargo, en la realidad objetiva, demuestran su debilidad política estructural, su aislamiento moral frente a los pueblos de América Latina y su terror ante la posibilidad de que la verdad histórica salga a la luz. Al romper relaciones con México, el Perú se encierra en una autarquía diplomática servil a los intereses del imperialismo norteamericano, alejándose de la integración regional necesaria para la emancipación de nuestros pueblos.
El Factor Mariateguista: Racismo, Centralismo y Gamonalismo
No podemos realizar un análisis materialista de la realidad peruana sin recurrir a las lecciones inmortales de José Carlos Mariátegui. En sus 7 Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana, el Amauta desnudó el carácter centralista, colonial y gamonal del Estado peruano. El odio visceral que la clase dominante profesa hacia Betssy Chávez tiene una raíz profunda que va más allá de su rol en el gobierno anterior: es el desprecio de la aristocracia limeña hacia la mujer provinciana, tacneña, que se atrevió a ocupar espacios de poder reservados históricamente para los apellidos compuestos y la blanquitud capitalina.
La «justicia» peruana es, ante todo, una justicia blanca y colonial. Busca escarmentar al indio, al cholo y al mestizo que se rebela. El ensañamiento contra Chávez es un mensaje pedagógico del poder para las masas: «esto es lo que les pasará si intentan gobernar». Es la reactivación del espíritu de la colonia, donde el virrey castigaba públicamente al rebelde para mantener el orden de las castas.
La Necesidad de la Organización y la Resistencia
La situación de asedio a la embajada mexicana y la negación del salvoconducto humanitario reflejan a un país secuestrado por mafias políticas. Sin embargo, como señalaba Stalin en El marxismo y la cuestión nacional, la represión no elimina las aspiraciones de los pueblos, sino que las aviva. La ruptura diplomática con una nación hermana como México solo acelerará la erosión interna de un gobierno que carece de legitimidad popular y que solo se sostiene por las bayonetas y la persecución judicial.
Desde estas líneas, hacemos un llamado a las fuerzas vivas de la izquierda, a los sindicatos clasistas y a las organizaciones populares a no caer en el derrotismo. La lucha por la libertad de Betssy Chávez y el respeto al derecho de asilo es parte de la lucha general contra el fascismo y por la Nueva Democracia. Como nos legó Ho Chi Minh, la victoria final será de quienes resisten con paciencia estratégica y firmeza ideológica. ¡No al cerco policial! ¡Salvoconducto inmediato! ¡Abajo la dictadura del capital!


